sábado 19 de agosto de 2017 - Edición Nº1911
Noticias de la Aldea » OPINIÓN » 26 abr

Proteger a las víctimas y no a los victimarios

Hace tiempo, presenté en la Honorable Cámara de Diputados, un proyecto para la creación de un Registro Nacional de Delincuentes Sexuales (RENADESE).


Por:
Mestre Diego

El proyecto ha sido creado considerando los últimos avances del derecho comparado internacional y el espiral de violencia sexual que padece la ciudadanía argentina. Muchos países, a través de sus legislaciones, han conseguido resultados promisorios a la hora de proteger a los ciudadanos de las agresiones sexuales. El RENADESE pretende brindar a la sociedad acceso a la información relacionada con los autores de delitos contra la integridad sexual. Esta información estará disponible para quien lo solicite en cualquier comisaría del país.

En Canadá existe el Registro Nacional de Delincuentes Sexuales (National Sex Offender Registry en inglés), enmarcado en la Ley de Registro de Información de Delincuentes Sexuales (Sex Offender Information Registration Act, en inglés). A diferencia del RENADESE, la información no es de difusión pública. Diferente es el caso de EEUU. Desde 1996, existe en Nueva Jersey, la llamada "Ley Megan" (Megan's Law): el gobierno federal obligaba a los estados a que produjesen legislaciones tendientes a aprobar la difusión de la información personal de los delincuentes sexuales en forma pública. Más tarde entró "Ley Adam Walsh de Protección a la Infancia y Seguridad" (Adam Walsh Child Protection and Safety Act), que establece la implementación de un registro estándar de delincuentes sexuales de cumplimiento obligatorio por parte de los estados. En el Reino Unido, por su parte, existe el Registro de Delincuentes Violentos y Sexuales (Violent and Sex Offender Register) o ViSOR. En esta base de datos se encuentran todos aquellos delincuentes obligados a ser registrados en la policía mediante la Ley de Delitos Sexuales (Sexual Offences Act 2003).

 

Existe una característica inherente a la delincuencia sexual: su tasa de reincidencia, de más del  90%, más específicamente en los casos de violación. Adicionalmente, la justicia se muestra, muchas veces, con estándares laxos a la hora de liberar a los agresores antes de cumplir sus condenas. Nos pasamos rezando para que los jueces de ejecución penal no liberen a los malhechores de manera indiscriminada porque sabemos—y la evidencia está al alcance de todos—que no solo están haciendo “la vista gorda”, sino que probablemente estén condenando a un ciudadano a sufrir abusos o muerte. Pude verlo de cerca cuando participé como integrante en el tribunal que enjuició al magistrado Axel López. López subestimó las advertencias carcelarias y pericias médicas y liberó a un delincuente sexual que volvió a abusar y matar. ¡Dos semanas después de la liberación!. La parte más preocupante es que estos casos se dan cada vez más frecuentemente. En otras palabras, necesitamos más herramientas para contrarrestar la libertad de acción de los delincuentes. El RENADESE contribuye a balancear el poder entre el victimario y la potencial víctima, dándole a esta última el derecho a conocer la información sobre quien puede resultar peligroso para su integridad sexual. Adicionalmente, el instituto de "Patronato de Liberados" de nuestro país, existe solo teóricamente. El liberado debería ajustarse a ciertos patrones de conducta, pero nunca es controlado efectivamente por el Estado. Esto lo habilita, virtualmente, a cometer un nuevo crimen. Claro que la calidad del sistema penitenciario merece otro debate para mejorar las chances de reinserción de los delincuentes en la sociedad.

Estudios mundiales nos indican que el tratamiento de los delincuentes sexuales no ofrece resultados espectaculares. Junto a la población de delincuentes adictos a las drogas, son los sujetos que menos índice de éxito muestran. La tendencia a la reincidencia se incrementa muchos años después de haber finalizado el tratamiento. Si bien los estudios psicológicos, investigaciones criminalísticas y ensayos sobre la materia no hacen predicciones con respecto al comportamiento del delincuente sexual, podemos afirmar que no existe tratamiento efectivo y que resulta muy alto el nivel de reincidencia una vez que el mismo recupera la libertad.

 

El RENADESE pretende continuar con el espíritu de la Ley 26.879 (Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a delitos contra la integridad sexual). Voy a impulsar la iniciativa para llevar ese debate al recinto. Lo amerita el espiral de violencia que vivimos los argentinos y el estado de indefensión de la ciudadanía ante los agresores sexuales. Basta encender la televisión para ver el nivel de barbarie que acecha a los ciudadanos de bien.

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