sábado 25 de junio de 2022 - Edición Nº3681
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Salud

Lo único seguro es que el virus mutará


Por:
Claudio Rosso Asesor en Riesgos del Trabajo

   Es insólito que con las cifras de contagio y las incidencias disparadas vertiginosamente, a niveles ante los cuales hubiésemos entrado hace un año en un confinamiento total, crezca hoy la esperanza de que acabe la pandemia y empecemos a discutir sobre posibles flexibilizaciones de las medidas.


   En Dinamarca, a pesar de su récord de contagios, se han eliminado casi todas las restricciones. Para el politólogo danés Michael Bang Petersen, asesor del gobierno danés en temas de la pandemia, continuar con esas medidas supondría un costo para "la economía, el bienestar y los derechos democráticos". Todo esto llevaría a un "agotamiento pandémico". "Los confinamientos provocan desconfianza, por lo que es prudente relajar las medidas si es posible".


   Las vacunas nos protegen de lo peor, incluso los contagios ya no provocan ataques de pánico porque los cursos son menos graves gracias a la variante ómicron. Además, en algunas partes de Europa y Estados Unidos, el elevado número de infecciones ya está disminuyendo. Y se espera que la variante ómicron, altamente contagiosa, pueda convertir la pandemia en endémica.


   El virus no desaparecería por completo, sino que aparecería regularmente, pero solo en una región específica o en partes de la población. La tormenta llegaría finalmente a su fin, y recuperaríamos nuestra vida habitual y nuestras libertades.
Sin embargo, ninguna Universidad, ningún instituto y ningún científico se animaría a predecir con certeza cómo evolucionará la situación en los próximos meses. Porque simplemente no se sabe en qué dirección seguirá mutando este traicionero SARS-CoV-2.
Solo es seguro que el virus mutará. Eso es lo que hacen los virus cuando encuentran un huésped como el ser humano.


   "No sabemos qué otras variantes se avecinan que podrían eludir la inmunidad y provocar también cursos graves", afirma Gérard Krause, epidemiólogo del Centro Helmholtz de Investigación de Infecciones de Braunschweig, en el estado de Baja Sajonia (Alemania). "No comparto la euforia de que ómicron nos lleve ahora a una situación de endemia".


   También es posible que la ola de ómicron se aplane nuevamente y que esta variante del virus no prevalezca después de todo. "Es absolutamente posible que la variante Delta regrese, después de que la ola actual se haya aplanado", comentó Ulrike Protzer, directora del Instituto de Virología de la Universidad Técnica de Múnich a los medios.


   Pueden surgir variantes conocidas o nuevas, más peligrosas o más inofensivas. O quizá no. Y aunque el virus se vuelva endémico, sigue siendo peligroso y todo puede volver a cambiar muy rápidamente. "Endémico no significa que se acabó la enfermedad o el virus sea totalmente inofensivo. Por supuesto, la situación puede cambiar rápidamente debido a una variante modificada del virus y volver a ser epidémica, es decir, extenderse más allá de lo habitual", afirmó a DW Hajo Zeeb, epidemiólogo de enfermedades infecciosas del Instituto Leibniz de Bremen.


   Si no se vuelve endémica, según Zeeb, se tiene una situación epidémica continua en la que las altas olas de infección pasan por la población una y otra vez: "Esta es también una alternativa concebible, que por supuesto debemos evitar, actuando con cautela y, sobre todo, mediante una vacunación eficaz, que afortunadamente tenemos".


   El jefe de la Clínica Pulmonar Bethanien de Moers, Thomas Voshaar, había descrito la variante ómicron como una salida a la pandemia y sugirió a medios locales que se la dejara "circular". Habría que esperar que toda la población se infecte, según él, porque ese sería el camino natural hacia el estado endémico.


   Sin embargo, el virólogo Christian Drosten, del Hospital Charité de Berlín, opina lo contrario: "La inmunización natural no es una opción ", declaró. "La cuestión es lo que cuesta", argumentó Drosten. Especialmente en países con una edad promedio alta, muchas personas morirían. Por eso, según Drosten, el precio sería demasiado alto.


   A pesar del futuro incierto, hay que tomar decisiones sobre cómo afrontar las circunstancias. Las posibles relajaciones de las medidas, aunque esto pueda provocar más infecciones, no las deciden los científicos, sino los responsables políticos.

Claudio Rosso Asesor en Riesgos del Trabajo

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